jueves, 24 de octubre de 2013

Valores, criterios, virtudes

Siguiendo con la serie de entradas donde expongo mi receta para alcanzar la realización personal en el trabajo, llegamos al tercer ingrediente, los valores.

Con ellos me refiero a esa razón última, o al menos muy elevada, que guía e inspira nuestras acciones.

Para empezar os hago un pequeño resumen de la teoría sobre los valores y fines últimos que rigen nuestras actuaciones.

Para los griegos la felicidad era el fin último que busca el ser humano.

Para Fredy Kofman en su libro METAMANEGEMENT existen 5 valores del más alto nivel que son universales y compartimos todos los seres humanos: felicidad, plenitud, libertad, paz y amor. Son fines en sí mismos y no herramientas para alcanzar algo superior.

Tony Buzan el creador de los mapas mentales, propone una lista de valores comúnmente aceptados o habituales por las personas, para que seleccionemos los más acordes con nuestra personalidad. La lista de valores sería: Verdad, Compasión, Amor, Tolerancia, Unidad, Paciencia, Honestidad, Cooperación, Comprensión, Integridad, Gratitud, Justicia, Valor, Libertad, Caridad, Confianza, Humor, Igualdad, Simplicidad, Paz, Responsabilidad, Pureza, Persistencia, Armonía.


La confluencia de los valores personales y los de la empresa son una condición necesaria para la realización personal. Actuar según los valores personales en el trabajo es una medida y una requisito sine qua non para la realización personal. Todos los actos que están orientados hacia nuestros valores y así lo percibimos, nos procuran satisfacción personal y la sensación de congruencia. Las acciones en sentido contrario, son solo soportables durante un periodo de tiempo limitado, muchas veces a costa de nuestra salud.

De la misma manera que lo que hacemos cada uno de nosotros tiene una razón, las tareas que realizamos en nuestra empresa tienen una motivación, consecuencias, objetivos, fines específicos. La empresa define sus fines a través de la Misión, Visión y los valores pero también a través de sus objetivos estratégicos y de sus actuaciones, sobre todo a través de sus actuaciones.

Si solo nos fijáramos en el enunciado de la Misión y Visión de la empresa, sería fácil confluir, porque de citar expresamente algún valor, este suele ser muy general: bienestar de la sociedad, ecología, bien común. Es fácil confluir en los valores más elevados, lo difícil es estar de acuerdo en cómo se llevan a la práctica en el día a día, con qué criterios se toman las decisiones, con qué criterios se valoran las acciones, cuales son los hábitos, etc...

Los comportamientos que generan estos valores son las virtudes, su otra cara son los vicios y su bastardización. Adjunto la tabla que nos presenta Kofman.

Virtud Vicio (oposición) Vicio (bastardización)
Responsabilidad Culpar (a los demás) Culpar (a uno mismo)
Autonomía Subordinación Alienación(egoísta)
Excelencia Mediocridad Exitismo
Honestidad Hipocresía-Falsedad-Mentira Sincericidio
Humildad Arrogancia Autodesvalorización
Respeto Menosprecio Servilismo
Compasión Dureza (de los juicios) Conmiseración - Lástima
Bondad Maldad Imposición(moralista)
Integridad Deshonra (de los compromisos) Obsesividad
Ecuanimidad Volatibilidad - Inestabilidad emocional Frialdad - Desapego
Disciplina Indulgencia Sobreexigencia(super-egoica)
Impecabilidad Maquiavelismo(el fin justifica los medios) Miopía

Ahora os dejo la tarea de identificar cuales son las virtudes en vuestro entorno más próximo.