viernes, 27 de julio de 2012

¡Virgencita, déjame como estoy!

Cómo decía Tiken Jah Fakoly: "Nadie vendrá a cambiar África en nuestro lugar". Lo mismo podemos decir de la situación actual, de nuestros políticos y de nuestro SISTEMA, nadie vendrá a cambiarlos en nuestro lugar, si no lo hacemos nosotros, nadie lo hará.

Hablamos cantidubi en el café o en el bar, manejamos datos sobre la cantidad de políticos que sobran, las cantidades de dinero público despilfarradas por personas sin escrúpulos, los favoritismos en las administraciones, los impuestos que no pagan los ricos, las indemnizaciones que cobran los altos cargos, etc..., etc... ¡tenemos cuantificado el mamoneo! ¡solo vemos la punta del iceberg y ya acojona!

¿Y todo esto para qué? Ríos de bits con estos datos, ¿para qué sirven?

El 25% de la población parada pero el 75% de la población activa y con un salario ligeramente reducido (si no igual). Los que mantenemos el empleo, seguimos yendo a los bares y restaurantes prácticamente igual que antes, gastaremos un poquito menos pero también iremos de vacaciones este año, seguimos consumiendo prácticamente lo mismo. Apoyamos moralmente a todos los afectados por la crisis y nos sentimos indignados ante un sistema político podrido, pero no hemos perdido el sueño, somos estómagos agradecidos, ¡virgencita, déjame como estoy!


¿Y qué podemos hacer?

Yo empezaría por ¿y qué queremos hacer?¿queremos cambiar algo? 

Cambiar el SISTEMA pasa por cambiar la forma de actuar de las personas que lo componemos. Ya dí mi opinión en la entrada "Cómo cambiar a tu jefe" sobre las pocas posibilidades que tenemos de cambiar a los demás. Luego habrá que pensar en algo diferente.

A corto plazo la mejoría solo puede venir de la acción, del movimiento. Seguir con la denuncia, afianzar y estructurar las redes sociales que serán la base del cambio futuro, básicamente plataformas ciudadanas nacionales e internacionales. ¡Implicarnos!

A medio y largo plazo la solución llegará a través de nuestro cambio individual. Empecemos pues por nosotros mismos, en nuestro trabajo, en nuestra familia y entorno de amistades:
  • seamos más austeros y no nos aprovechemos del "dinero de la empresa", decir "esto lo paga la empresa" es lo que dicen nuestros mamones de alto nivel.
  • no nos aprovechemos del dinero público: del dinero del desempleo, de las prestaciones sociales, ....., al final lo acabamos pagando todos (los que pagamos). Reprobar los pequeños abusos, es lo mismo que reprobar los grandes.
  • paguemos los impuestos, paguemos el IVA al fontanero, exijamos la factura al dentista y al abogado. Paguemos con tarjeta (dinero blanco).
  • seamos más solidarios con nuestro tiempo, es muy saludable regalar tiempoNo somos entidades aisladas, somos animales sociales.
¿A que parece que he fumado grifa? definitivamente "patino", ¡es que no es lo mismo! no se puede comparar lo que pueda engañar un ciudadano de a pie con lo que engañan las grandes fortunas ....
pero ... ¿es una cuestión cuantitativa o cualitativa? .... No voy  convencer a nadie pero yo personalmente lo tengo claro, es cuantitativa y cualitativa.

martes, 24 de julio de 2012

Yoga en las aulas ¿y en la empresa?

Hoy he terminado de leer el trabajo de mi amiga Mariana Pérez sobre el yoga en las aulas. En él nos muestra su preocupación ante la situación de la educación infantil. Y allí donde hay preocupación, acaba habiendo ideas de mejora; utilizando el lenguaje empresarial: donde hay debilidades, aparecen las oportunidades.

Mariana describe un sistema educativo a imagen y semejanza de la sociedad actual. Donde los niños son dirigidos y estructurados según parámetros racionales de productividad y competitividad, sometidos a la presión de los resultados y abandonados emocionalmente por sus padres y educadores (me hace recordar la vigencia de la famosa canción de Pink Floyd en "The wall" allá a principios de los 80).

Mariana nos recuerda que el origen del sistema educativo actual se halla en los inicios de la era industrial: Así, se organizaron los colegios de la misma manera que las fábricas, bajo la mentalidad de la “línea de producción”, con aulas separadas por materias, horarios fijos, niños clasificados en grupos bajo el único criterio de la edad, el uso de la sirena (la misma en fábricas y colegios, aún hoy es así) para pautar los horarios, un edificio cerrado para que los niños no puedan escapar ...

¡Y nosotros crecimos con estos condicionantes!.

La propuesta para compensar todas estas carencias, es el Yoga en las aulas, el cual ya se está aplicando de forma más extendida en Francia y Cataluña.

Lo que se consigue con el yoga, es crear momentos de autoescucha y trabajar estados emocionales potenciadores.



Hablar hoy en día de emociones no es novedoso, han pasado de ser un síntoma de debilidad, porque anulaban nuestra razón, a ser el motor de la creatividad y la innovación. Avaladas por los avances científicos, las emociones han comenzado a cobrar un protagonismo inconcebible hace tan solo unos pocos años. Ahora se habla de inteligencia emocional y se intenta medir y potenciar. Las escuelas de negocios empiezan a implantar programas de formación más holísticos donde el enfoque es MULTI, y el aprendizaje se basa más en experiencias que en clases magistrales ("learning by doing"), mirar el ejemplo de la MUN.

Lo que es realmente novedoso es hablar de espiritualidad en el mundo de los negocios. No existe mucha literatura al respecto; yo conozco el libro de la autora Danah Zohar en el que habla de la inteligencia espiritual. Si tuviera que definirla en este momento, diría que es la inteligencia integradora, y para los que las necesiten, diré que también existen pruebas científicas que la justifican (descritas en el libro de Danah). Yo también hablaré de inteligencia espiritual más adelante.

Para desarrollar la inteligencia espiritual, el yoga es una herramienta fabulosa. Los beneficios inmediatos son muchos, aunque todavía son más los que llegan a medio y largo plazo. ¡Cuanto daría yo por haber tenido la oportunidad de empezar a practicarlo en las aulas!

¡Es que después de visto, todo el mundo es listo!¡ánimo Mariana!

sábado, 21 de julio de 2012

Valores trabajo (3) Trabajo y lucro

Siguiendo con el libro de Dominique Méda citado en esta entrada y antes de que entremos de lleno con la invención del trabajo en su concepto actual, hablaré del cristianismo (siempre según esta autora). El cristianismo hizo aparición en los últimos tiempos del imperio romano, y fue omnipresente durante toda la edad media.

Como comentamos anteriormente, el trabajo para el cristianismo era un castigo, una obligación que nos servía para acercarnos a Dios. Algunas citas: "el que no quiera trabajar que no coma", "ganarás el pan con el sudor de tu frente", etc... nos dan una idea del valor del trabajo.

A lo largo de la edad media y con un debate teológico de fondo: ¿se debía considerar como trabajo la creación del mundo realizada por Dios descrita en el Génesis?, se fue dotando de valor al trabajo. De forma que los monjes empezaron a realizar ciertas tareas en los monasterios para prevenir la ociosidad.

Existía una clasificación de los trabajos. Los trabajos productivos, realizados por agricultores y artesanos, estaban mejor considerados que los trabajos en los que existía el riesgo de caer en los 7 pecados capitales (trabajos prohibidos) y mucho mejor vistos que los trabajos en los que había lucro.

La consideración de trabajos productivos fue ampliándose a aquellos que servían para el bien común, tales como tejedor, sastre, etc... Los precios por estos servicios eran fijados por la comunidad.

También fue evolucionando la consideración de los trabajos donde había lucro. En los primeros tiempos fueron condenados porque se consideraba que malgastaban el tiempo que debía dedicarse a Dios. Posteriormente, cuando se incorporó el concepto de bien común, se empezó a aceptar el comercio, siempre y cuando fuera beneficioso para la comunidad. El beneficio individual estaba condenado. Y la evolución ha seguido hasta nuestros días,..., donde ¡qué os voy a contar que no sepáis!

Ahora me ha venido a la cabeza la escena de la película Jesucristo Superstar (siento no tener una referencia mas ortodoxa) en donde se liaba a destrozar los puestos que los mercaderes habían montado en el templo. ¡Si levantara la cabeza! en estos tiempos aciagos algunos mercaderes no comercian con bienes sino con intangibles, con dinero e incluso con promesas de dinero.¡Así nos luce el pelo!¡No estaban tan desencaminados en el medievo!

Os dejo con la escena de esta fabulosa película.







viernes, 20 de julio de 2012

Valores trabajo (2) Burbuja de las necesidades

Ya hablé algo sobre el concepto griego y romano del trabajo en esta entrada; hoy vamos a profundizar un poco más, siempre según el libro de Dominique Méda citado en la anterior entrada.

Al igual que los dioses, los griegos no valoraban las tareas relacionadas con lo temporal. Las tareas que se realizaban para conseguir algo no estaban bien vistas. La realización a través de las obras materiales no existía. Para Aristóteles, incluso el trabajo de los artesanos era despreciable porque se realizaba para crear algo, para transformar la materia prima en un objeto utilitario. La libertad empezaba más allá de los menesteres materiales. El hombre, como ser racional, debía cultivar la razón en tiempo de ocio. Esto se conseguía de las siguientes maneras: actuando conforme a la virtud, siendo un buen ciudadano y desarrollando la filosofía, la ciencia, ...

El concepto trabajo no existía asociado a la producción. El trabajo no soportaba el vínculo social. Aunque existía una parte de la sociedad que trabajaba para soportar a los que no trabajaban, el orden social resultaba de otras lógicas como las de sangre o las de rango.

La felicidad no consistía en satisfacer las necesidades materiales sino las de la razón, es más, si aumentaban las necesidades materiales, aumentaba la necesidad de trabajo. Parece ser que los griegos y romanos incluso llegaron a bloquear algunos avances tecnológicos que hubieran permitido incrementar la producción. Disponiendo de mano de obra esclava abundante y desconfiando del comercio que reducía el poder de los intelectuales, no fueron proclives a favorecer la sobreproducción. O quizás llegaron a ver la relación entre necesidades ilimitadas y sociedad abrumada por el trabajo.


A más necesidades más trabajo


Cualquiera diría que la lógica de nuestros tiempos es justo la contraria: para mantener el trabajo (mejor dicho el empleo) aumentamos las necesidades. Dominique Méda al principio del libro habla de la paradoja actual entre el pleno empleo como valor supremo de nuestra sociedad y el aumento de la productividad, cuya consecuencia debiera ser una menor necesidad de trabajo. Y las preguntas que surgen de estas reflexiones son: ¿es necesario que sigamos trabajando las mismas horas cuando la productividad aumenta?¿Realmente es necesario seguir aumentando nuestro nivel de necesidades para mantener el "pleno empleo"? ¡Esto es la burbuja de las necesidades! que nos reventará en la cara.

martes, 17 de julio de 2012

Valores trabajo (1)

En estos momentos estoy leyendo "El trabajo, un valor en peligro de extinción" de la francesa Dominique Méda, donde habla de la evolución del concepto del trabajo, entre otras cosas.

Según esta autora, las tres grandes corrientes del SXX: cristianismo, marxismo y humanismo, coinciden en que el trabajo cumple una doble función: Realización y expresión personal a través de las obras, donde se desarrolla la creatividad, inventiva y la lucha contra las necesidades impuestas por la naturaleza; y la socialización del individuo, constituyendo el fundamento del vínculo social, a través del cual se expresa la relación con el prójimo y la aceptación social.

Estas dos características son categorías antropológicas porque definen las cualidades específicas del ser humano: la transformación de la naturaleza y su ser social.

Yo suscribo 100% estas afirmaciones y de hecho eran la base del trabajo que estoy realizando, pero....

Parece que no siempre ha sido así y que es necesario empezar a diferenciar conceptos. No es lo mismo trabajo, que empleo, que actividad física, que esfuerzo,...

En las sociedades pre industriales, en las que podemos incluir las tribus indígenas, no existe el concepto trabajo, ni nada que se le parezca, relacionado con la satisfacción de las necesidades. El tiempo necesario para garantizar la subsistencia es muy pequeño, 2-4 horas diarias y se requiere muy poco esfuerzo. Son sociedades de la abundancia donde no se produce más de lo necesario y los excedentes se reparten. La actividad para la subsistencia es social, se realiza de forma comunitaria y no existe el beneficio individual ni retribución alguna.



http://saupaulo2010.blogspot.com.es/2010/08/indigena-raiz-y-evolucion.html

Dedican su energía a tareas superfluas, el "esfuerzo" lo invierten en lo lúdico, en ser vistos, en juegos-competencia, en el desarrollo de obligaciones sociales o las impuestas por sus creencias religiosas. Se ha roto la relación entre trabajo-esfuerzo, realización personal y vínculo social. Son sociedades que no dependen del intercambio y han ajustado sus necesidades.

Según me voy encontrando con libros que tratan del tema del trabajo, me van cambiando las creencias que tenía cuando inicié este blog, ya solo me queda recibir algún comentario enriquecedor por vuestra parte.

viernes, 13 de julio de 2012

Why I'm not a Rastaman

Parafraseando, pero al revés, el título de la canción del grupo Culture que predicaba "Why am I a Rastaman" voy a explicar por qué no soy un rastaman. Pues sencillamente porque ni soy negro ni tengo rastas (que más quisiera). Por lo demás, hay algunas cosas que me gustan de este movimiento Rastafari panafricano y negro. Entre otras el reggae y las combativas letras de algunos de sus interpretes, el mítico Bob Marley y mi admirado Tiken Jah Fakoly.

Todo esto viene a cuenta de una cuestión que ha surgido durante la ponencia de Design Thinking (DT) que hemos tenido el día de hoy. El muy interesante enfoque del DT abarca los aspectos racionales y emocionales, hemisferios izquierdo y derecho del cerebro, para la innovación y generación de ideas disruptivas. Los temas a resolver son siempre necesidades detectadas en la sociedad y por ello existen varios lugares en internet que se dedican a recolectar este tipo de necesidades. Una de las necesidades que alguien planteó fue algo así como la optimización de la agricultura en Africa, y es aquí donde me acordé de Tiken Jah y las letras de sus canciones. Desconozco el fondo y la intención de esta propuesta pero aún así me parece interesante mostrar el punto de vista de un africano.

He aquí algunos extractos de sus canciones:

Canción: Y'en a marre



Après l'abolition de l'esclavage, Ils ont crée la colonisation, Lorsque l'on a trouvé la solution, Ils ont crée la coopération, Comme on dénonce cette situation, Ils ont crée la mondialisation, Et sans expliquer la mondialisation, C'est Babylone qui nous exploite.


(Después de abolir la esclavitud, crearon la colonización, cuando se encontró la solución, crearon la cooperación, como se denunció esta situación, crearon la mundialización y sin explicar la mundialización, es Babylon (el capital, occidente,...) quien nos explota).


Canción: Il faut se lever


Personne ne viendra, Changer l'Afrique en notre place, Je dis, personne ne viendra, Changer l'Afrique en notre place, Il faut se lever, lever, lever pour changer tout ça, On doit se lever, lever, lever pour changer tout ça


(Nadie vendrá a cambiar Africa en nuestro lugar, ...., hay que levantarse para cambiar todo esto)


Canción: Africa Revolution


We want revolution, Young people revolution, Intelligent revolution, Must be African education, We want revolution, Young people revolution, Intelligent revolution, Must be black people revolution


(Queremos la revolución, la de la juventud, la revolución inteligente debe ser la educación de Africa....).


También os dejo un vínculo de una canción doblada al castellano cantada con Amparanoia. Y su concierto en Paris.


Tiken es también muy crítico con sus políticos, militares, con la ablación, con el tribalismo étnico y religioso y con algunas de sus tradiciones (tradición no es siempre sabiduría).


Me gusta su música y muchas de sus letras, tienen energía, algo muy difícil de encontrar en la mayoría de los músicos de nuestro entorno. La paradoja es que ahora es conocido en occidente porque fue fichado por una multinacional. Integrar y trascender.


Os lo recomiendo.

miércoles, 11 de julio de 2012

La pregunta de Fresco

Viendo el documental titulado "Paradise or oblivion" en el que Jacque Fresco explica su proyecto Venus para la sociedad del futuro. Me quedé con su reflexión inicial, en la que nos dice cómo fue en la gran depresión del 29, cuando despertó su conciencia social: "Durante este tiempo me dí cuenta de que la tierra era el mismo lugar, las fábricas estaban intactas, y los recursos seguían allí, pero la gente no tenía dinero para comprar los productos. Sentí que las reglas del juego eran obsoletas e insuficientes".


A mí, como todo lo bueno, me parece de una simpleza arrolladora, y con el añadido de que se puede decir exactamente lo mismo para la crisis actual. El mundo, los recursos: alimentos, agua, energía, etc... los edificios, las fábricas, ... todo estaba exactamente igual el día siguiente al plufff. No es que sea exactamente de un día para otro, pero como si lo fuera. Te despiertas con la noticia de que no hay dinero en los bancos y ¡catacras chimpum! el efecto dominó y todo empieza a caer, a cerrarse. El dinero es tan solo una línea de texto en un ordenador, un dato en una base de datos; pero los cierres de las empresas, la gente sin trabajo son reales. Lo piensas y es como una alucinación, un sueño colectivo. Cualquier tribu de indígenas que nos este viendo por un agujerito pensara: "están locos estos romanos". Y los recursos, las fábricas, la tierra siguen estando allí, aquí.


El mundo en que vivimos es en gran parte un mundo virtual, construido y asumido por nuestra mente, las mentes de los que nos rodean y las de los que nos precedieron. Esta es la única condición que se necesita para que funcione, que sea una alucinación colectiva, compartida por un grupo de personas. Por lo tanto yo digo:¡esta crisis es virtual! (al menos sus causas) ¡Es que tenemos una capacidad acojonante joder!


Pero para tanto para ir hacia la izquierda como hacia la derecha, no lo olvidemos.




Jacque Fresco tiene una alucinación más motivadora, al menos para mí. (¿a que se parece al nuevo símbolo del oneplus?)

lunes, 9 de julio de 2012

La intuición, ¡empecemos!

Félix, mi tutor de proyecto, me propuso hablar de la intuición y por algo será. En concreto de la relación entre intuición y espiritualidad. Cuando, durante nuestros primeros contactos, le comenté sobre el libro de Danah Zohar que estaba leyendo en ese momento: "Inteligencia espiritual" y que tanto me estaba gustando, le surgió relacionar espiritualidad e intuición, iba a decir de forma intuitiva y probablemente así fue. Os preguntaréis que tiene que ver la inteligencia espiritual con la realización a través del trabajo, pues bien, tienen mucho que ver, es más, diría que tiene "todo" que ver, pero esto lo dejo para más adelante y ahora me centro en la intuición.


La definición oficial de intuición la tenéis aquí. Yo voy a daros mi versión sincrética de la misma, realmente hablaré de ella desde varios enfoques, cada uno de ellos relacionado con un modelo del mundo.


En la psicología occidental, con su división entre consciente y subconsciente (e inconsciente), la intuición sería el conjunto de mensajes que el subconsciente envía al consciente. Son mensajes elaborados por nuestro "K" particular, con una capacidad desconocida de petaflops, que bien bajo demanda o de forma espontánea, tiene a bien regalarnos. 


Bajo el punto de vista del yoga, y a estas alturas diría que bajo el punto de vista de la mística, se habla de la conciencia universal a la que la conciencia individual, nosotros, mientras vivamos separados de ella en la dualidad, intentamos aproximarnos. La intuición sería el conocimiento adquirido cuando entramos en contacto con la conciencia universal.

En el mundo de los chamanes se da mucha importancia a los sueños; a través de ellos podemos obtener conocimiento y también transformar nuestra realidad. Algunos autores recomiendan tener un cuaderno a mano, para ir anotando los detalles de los sueños antes de que se desvanezcan, porque en ellos se encuentra información de valor.

Cualquiera de los enfoques anteriores nos muestra una fuente de conocimiento: el subconsciente, la conciencia universal (Dios) o el mundo de los sueños, diferenciado de nuestra conciencia de todos los días. Con esta fuente entramos en contacto de forma voluntaria e involuntaria.
Intuición
http://www.yankodesign.com/2011/07/29/turn-tap-for-usb-power/

Ahora vienen las preguntas: ¿y esto para qué sirve? ¿esto se desarrolla? ¿y yo cómo sé cuando...? ¿se puede sistematizar? etc... etc... 

Y aquí entro yo con la varita mágica y lanzo una presuposición no demostrada científicamente: La fuente de conocimiento está accesible a TODOS, e igualmente TODOS estamos en contacto con ella, de forma voluntaria e involuntaria.


Mi receta para disponer de esta fuente de conocimiento es simplemente darle valor. Poner la etiqueta de "información importante" a todas esas cosas que se nos pasan por la cabeza, bien sea cuando estamos entre dormidos y despiertos, cuando paseamos, cuando nos sentamos a meditar, cuando nos paramos a observar un paisaje, cuando esperamos en la cola del hiper, etc.... Porque esas "cosas" que nos vienen a la cabeza son informaciones altamente cualificadas, y yo diría que útiles para nuestro momento particular.

¡Ponedlas a prueba! aunque sea tan solo por unos días. Comprad un pequeño cuaderno y permitiros experimentar.... ¡es muy agradable!

martes, 3 de julio de 2012

¡Vaya antecedentes !

Uno de los primeros documentos que me ofreció internet cuando buscaba material para este blog se titulaba "Del trabajo como necesidad al trabajo como realización", y me dije ¡bingo! ya tengo algo avanzado. Luego indagando, he descubierto que pertenece a la tesis doctoral de la mexicana Mª Áurea Valerdi González "Tiempo libre en condiciones de flexibilidad del trabajo". Si queréis saber más, pinchar aquí.

Al principio de su tesis hace un repaso del concepto de trabajo (tiempo libre y ocio) en nuestra cultura occidental. Empezando por los griegos que delegaban las tareas de producción material en los esclavos, mientras los hombres libres se dedicaban a desarrollar la razón. Y siguiendo con los romanos, que al igual que los griegos trasladaban las tareas a los esclavos, mientras que los hombres libres que se dedicaban al ocio y al negocio (comercio).

Con el cristianismo y la idea de que el hombre tiene que dedicarse a Dios, el trabajo pasó a ser el tiempo para mantener al espíritu ocupado en Dios, libre de las tentaciones, alejado de la pereza y la ociosidad. El ocio y tiempo libre pasaron a tener una connotación negativa. Para los católicos el trabajo es un castigo y el ocio improductivo y para los protestantes el trabajo es una obligación frente a Dios y el ocio alejarse del ahorro y acumulación.

Luego viene la era industrial, el capital, la enajenación, etc... de la que hablaré en otro momento.

Y yo me digo, con estos antecedentes, ¿En base a qué, voy a defender el trabajo como vía de realización personal? ¡Hay que ser más que optimista, hay que ser un insensato! Cuando había esclavos que se ocupaban de la parte productiva, trabajar estaba mal visto, y cuando los esclavos desaparecieron, trabajar pasó a ser la única manera de estar ocupado en Dios y de alcanzar la salvación. ¡Si al final de lo que se trata es de que trabajen los mismos para los de siempre! ¡Siempre  tiene que haber alguien que recoja el trigo y friegue los platos!

Hombre, yo no sé si Aristóteles hizo alguna vez un pan, en caso de que no, él se lo perdió. Recoger el trigo, tampoco deber ser desagradable, por lo menos algunas horas al día, algunos días al año, además, todos los viejos quieren tener un huerto con tomates y lechugas. Iba a decir que limpiar el retrete es un placer pero mejor inventamos algo que lo haga de forma automática.
  • 1- Si nuestra subsistencia no dependiera de ello, miraríamos estas tareas de forma diferente.
  • 2- Si, pero nuestra subsistencia depende de ello.
  • 1- ¡Y si trabajaramos para que no fuera así?
  • 2- ¿Y eso cómo se hace en la cadena de montaje de 10 de la noche a 6 de la mañana?
  • 1- Tal vez no dependa de lo que haces dentro sino de lo que haces fuera,... o de lo que dejas de hacer.
Integrar y trascender

(to be continued)